Acúfenos – Primera visita al otorrinolaringologo
Creado por Miguel Angel Pedregosa | Guardado en Personal, Salud | Fecha de creación 12-09-2009
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Llevo sufriendo acúfenos, desde hace unos tres meses como ya comenté en una entrada anterior titulada “Acúfenos – La tortura del silencio”. Por fin el pasado jueves día 10 de septiembre tuve mi primera visita con un especialista en otorrinolaringología, desconozco si además era especialista en acúfenos o no pero de momento eso no importa.
Llegamos a la consulta del hospital granadino Virgen de Las Nieves con bastante antelación respecto de la hora de la cita, por eso de encontrar la consulta y pensando en pasar antes si hubiese un hueco en la lista de espera. Me llamó la atención la planta baja del citado hospital, pintada totalmente de morado con un aspecto que me recordó en cierto sentido a las estaciones de metro de Barcelona. La primera planta donde se ubica el servicio de otorrinolaringología es más normal, sin tanto colorido.
La sala de espera cuenta con varios monitores donde van apareciendo los nombres completos (los apellidos aparecen abreviados) de todos los pacientes y la consulta a la que deberán entrar; al entregar el justificante de la cita tu nombre aparece en el monitor remarcado en verde. Parece que los sistemas sanitarios andaluces se modernizan, a paso lento pero se modernizan.
A pesar de que, en mi consulta no había confirmado su asistencia nadie de los que me precedían en la lista no soy llamado hasta la hora que tenía asignada inicialmente. En dicho momento, una voz computerizada grita mi nombre completo por los altavoces y me invita a que pase a una de las consultas. Nada más entrar un médico joven me pregunta todos mis datos y lo que me ocurre, le vuelvo a contar todo; se nota que no lee mi blog.
Una vez que le he contado lo que me sucede me explora oídos, garganta y fosas nasales; afirma que no encuentra nada raro y que mis oídos se encuentran perfectamente, al menos lo que puede ver. Por lo que le cuento y lo que ha podido observar el facultativo se decanta por una otitis serosa en el oído medio, no lo puede asegurar sin ninguna prueba más pero parece que todo apunta en esta dirección.
Me comienza a explicar que dicha otitis se forma debido a un exceso de mucosidad en las Trompas de Eustaquio, llegando a producir que estas se cierren y originado los famosos y molestos acúfenos. De confirmarse este diagnóstico el tratamiento es sencillo y el acúfeno acabará por desaparecer, simplemente debo beber mucha agua, realizar lavados paranasales diarios y seguir con la medicación actual para la nariz. Masticar mucho a diario ayuda, chicle por ejemplo.
Para asegurar el diagnóstico el médico decide que me van a hacer una audiometría (para ver si he perdido audición) y otra prueba para comprobar la movilidad del tímpano; si no puede confirmar el diagnóstico ya probaremos con otras pruebas para intentar adivinar el origen del acúfeno. Sin embargo, en muchas ocasiones no se logra encontrar el motivo por el que se producen los acúfenos.
Salgo de la consulta y me acerco a pedir la cita para las pruebas y posterior consulta para revisión; me dan cta para primeros de noviembre. Tengo que esperar otros dos meses más para asegurar un diagnóstico de algo que suele curarse entre tres y seis meses. Con un poco de suerte, que espero tener, para cuando me hagan las pruebas ya no tendré acúfenos. En fin, así funcionan aquí las cosas; lentas pero de forma “gratuita” al menos. Si no estás muriendo y quieres celeridad tendrás que optar por la sanidad privada, no queda otra opción.
Para finalizar el post os dejo con un vídeo donde la buceadora Eva Gonzalez nos enseña a realizar un lavado de senos paranasales con suero fisiológico, mucho más barato que las soluciones de agua marina que venden en farmacias. Estoy preparando un artículo mucho más completo y menos personal sobre el tema de los acúfenos, posibles causas y algunas soluciones.



